
Especialista del Instituto de Ingeniería demostraron cómo el uso de la geomática, la microscopía electrónica y la ingeniería ofrecen soluciones a problemas críticos de infraestructura, vialidad, monitoreo ambiental y soberanía político-territorial
Prensa Instituto de Ingeniería/ Andreína Torrealba (Caracas, 19 de junio de 2026).- Las investigadores Marisela Navarro y Jerlin Fernández, del Centro de Geomática, del Instituto de Ingeniería conversaron sobre la dinámica litoral en ambientes insulares, el establecimiento de líneas de base para la preservación marino-costera. El especialista José Arismendi presentó los resultados de la inspección del Túnel de Trasvase de Guamacán, Embalse Turimiquire como distribuidor del servicio a las comunidades de Cumaná y Nueva Esparta; Elio Suárez expuso sobre la actualización del nomenclador vial de Venezuela mediante el uso de la geomática y Giovanny Daza sobre el uso de las imágenes de radar para la detección y monitoreo de derrames de hidrocarburos en los estados Sucre y Delta Amacuro.
Evaluación multicriterio y dinámica litoral: fachadas Caribeñas
Las investigadoras Marisela Navarro y Jerlin Fernández expusieron una rigurosa evaluación multicriterio de la dinámica litoral en ambientes insulares, orientada a establecer las líneas de base fundamentales para la preservación marino-costera del país. Sus hallazgos advierten sobre transformaciones críticas tanto en puntos geopolíticos fronterizos como en los principales paraísos turísticos-ambientales de la nación.
Soberanía y riesgo geopolítico
La especialista Marisela Navarro detalló la situación de zonas estratégicas donde el uso de la geomática resulta vital para la seguridad nacional:
Isla de Aves se encuentra ubicada a 666 km de La Guaira, atraviesa una situación crítica, pese a que las plataformas arrecifales permiten su recuperación natural frente al oleaje, estudios comparativos confirman un adelgazamiento crítico del territorio y fuertes procesos erosivos.
Deterioro en espacios naturales protegidos
Navarro explicó los alcances de la actividad humana en respuesta a un modelo de vida moderno, que se encuentra descontrolada acelerando la degradación en ecosistemas vulnerables entre ellos el Parque Nacional Morrocoy que presenta erosión del sedimento que sostiene a los manglares y degradación de los arrecifes de coral. En el Gran Roque (Los Roques) se determinó una alta vulnerabilidad a inundaciones y una alarmante crisis de contaminación. Al carecer de estudios previos para el diseño de lagunas de oxidación, las aguas servidas se filtran directamente en el suelo arenoso, contaminando las reservas subterráneas de agua dulce del archipiélago.
Ciencia de vanguardia: microscopía y algas como biomonitores
Para profundizar en el análisis ambiental, la joven investigadora venezolana Jerlin Fernández explicó que los equipos técnico- científicos han recurrido al uso de la microscopía electrónica de barrido (MEB) acoplada a análisis químicos cualitativos, arrojando luz sobre dos áreas clave; caracterización diagenética de la caliza. El análisis de la «Caliza de San Ramón» en Isla de Aves permite descifrar la formación de este territorio hace 125 000 años durante periodos de cambios drásticos en el nivel del mar. Las microfotografías revelaron evidencias de una diagénesis temprana (Fase A), indicador clásico de una cementación en un entorno marino sumergido o freático. También se logró monitoreo de metales pesados. En las rocas de playa de Isla de Aves se recolectó la macroalga parda calcárea Padina gymnospora. Los espectros químicos revelaron de forma cualitativa una fijación en el tejido algal de metales pesados de alta toxicidad, específicamente plomo, cromo, plata, cobre y hierro.
Para validar y cuantificar estas concentraciones, el equipo proyecta ejecutar análisis complementarios mediante espectroscopía de absorción atómica (EAA).
Estabilización del túnel de Trasvase de Guamacán
En el ámbito de los servicios públicos y la infraestructura hidráulica, el ponente José Arismendi presentó el diagnóstico estructural, geoquímico y el plan de estabilización del Túnel de Trasvase de Guamacán. Esta colosal obra subterránea de 12 kilómetros de longitud y 3.5 metros de sección es la arteria principal para la distribución de agua desde el Embalse Turimiquire hacia las comunidades de Cumaná (Sucre) y el estado Nueva Esparta.
Mecanismo de falla estructural y patología de la obra
El investigador señaló que el túnel atraviesa formaciones compuestas. Al ubicarse en una de las franjas de mayor actividad sísmica del país, el macizo rocoso se encuentra intensamente fracturado.
El diagnóstico realizado por el Instituto de Ingeniería determinó que el colapso que presenta el túnel no obedeció a un evento sísmico único, sino a un proceso continuo de degradación química y mecánica acelerado por la falta de mantenimiento durante más de dos décadas.
La falla se manifestó inicialmente con una disminución drástica del escurrimiento y el caudal de agua hacia la red de distribución. Las inspecciones internas mediante registros de vídeo subterráneos confirmaron el desprendimiento simultáneo de bloques del techo y paredes en múltiples tramos, obstruyendo el flujo e incrementando peligrosamente la presión hidráulica interna.
Modernización vial nacional: actualización del nomenclador con tecnología geomática
Por su parte, el especialista Elio Suárez presentó los avances en la modernización del sistema de transporte terrestre del país mediante el proyecto de actualización del Nomenclador Vial de Venezuela, un instrumento matriz que registra un rezago estructural de campo de casi 50 años, dado que su última actualización integral data de la década de 1970 (con una simple migración digital de planillas en papel hecha en el año 2002).
A través de una alianza estratégica, se impulsa un proyecto piloto en el estado La Guaira que sustituye el antiguo sistema por una plataforma digital multimodal de alta precisión.
«Si no se actualiza este nomenclador e inventario vial, difícilmente se puede hacer planificación del desarrollo en Venezuela. Esta es nuestra máxima contribución. Además, contratar un servicio privado internacional para este trabajo sería económicamente inviable para el país; lo estamos haciendo con capacidades propias», afirmó Suárez.
La geomática funge como la disciplina integradora del proyecto, articulando tres pilares: la teledetección (imágenes satelitales), los sistemas de posicionamiento global (GPS) y los Sistemas de Información Geográfica (SIG). Aunque es aplicable a los sectores acuático y aéreo, este desarrollo responde a una solicitud expresa para el modo terrestre tradicional y ferroviario.
Vigilancia ambiental: monitoreo de derrames de hidrocarburos mediante sensores de radar
Finalmente, el ponente Giovanny Daza presentó los resultados del uso de imágenes de radar para la detección, monitoreo y alerta temprana de derrames de hidrocarburos, enfocándose en los estados Sucre y Delta Amacuro.
Esta tecnología basada en Sensores de Radar de Apertura Sintética (SAR) ofrece una ventaja crucial sobre las imágenes ópticas tradicionales: el radar tiene la capacidad de atravesar las nubes un fenómeno meteorológico constante y denso en zonas estratégicas como el Golfo de Paria o Isla de Aves para mapear y detectar, con precisión, manchas de petróleo sobre la superficie del agua.
El Instituto de Ingeniería aplica algoritmos y procesamientos complejos que diferencian con total exactitud una mancha de hidrocarburo de un fenómeno oceanográfico natural. De este modo, la herramienta opera como un sistema de alerta temprana automatizado, permitiendo a las autoridades contener las contingencias ambientales antes de que el crudo toque tierra y dañe los ecosistemas costeros.












