
Prensa Instituto de Ingeniería/ Andreína Torrealba (Caracas, 11 de junio de 2026).- El Instituto de Ingeniería desarrolló el curso básico de metalografía dirigido a investigadores, ingenieros y técnicos. La jornada estuvo a cargo del Centro de Tecnología de Materiales. La formación fue realizada con el acompañamiento de Eva Acevedo, técnico en metalurgia; Víctor Torres ingeniero en materiales; y Manuel Torres, técnico especialista en metalurgia
El ingeniero Víctor Torres, facilitador del programa, explicó que el objetivo central es enseñar las técnicas fundamentales para obtener y preparar muestras físicas que permitan analizar la microestructura de los metales. A diferencia de los ensayos ultrasónicos —método no destructivo utilizado en cohortes anteriores para inspeccionar soldaduras mediante ondas—, la metalografía es un ensayo destructivo que requiere cortar, desbastar y pulir el material a espejo, para luego aplicar un ataque químico que revela su estructura interna.
«La preparación metalográfica nos permite conocer la microestructura de los materiales y entender cómo se comportan, relacionando el procesamiento, las propiedades y su uso final en lo que conocemos como el tetraedro de los materiales», señaló Torres. El curso busca que los participantes dominen la etapa inicial básica, necesaria para dar el paso hacia análisis microestructurales más complejos.
Aplicación en soberanía tecnológica e ingeniería inversa
Esta capacitación tiene un impacto directo en los proyectos de ingeniería inversa y reingeniería que ejecuta la institución para los sistemas hidrológico, petrolero, eléctrico e industrias generales del país. El proceso permite «descubrir» la composición y los tratamientos de componentes importados para fabricar réplicas exactas o mejoradas utilizando recursos nacionales.
Al respecto, Torres detalló el alcance de esta metodología en el flujo de trabajo del centro: «Cuando la industria requiere un repuesto, investigamos el material mediante análisis químico y metalografía. Identificamos, por ejemplo, si se trata de una aleación de aluminio 7075 o un acero de bajo carbono, y entregamos al solicitante la ‘receta’ técnica completa para su fabricación, acompañándolos en el proceso de producción y pruebas de campo».
Por su parte, Manuel Torres, técnico especialista en metalurgia, destacó que la formación busca vincular la teoría con la práctica de los ingenieros que interactúan diariamente con estos insumos. El propósito es que los profesionales mecánicos y eléctricos comprendan cómo la estructura interna del metal define sus propiedades mecánicas y afecta directamente sus aplicaciones de diseño, lo que permite superar visiones abstractas.
A nivel industrial y científico, esta técnica sirve específicamente para tres cosas fundamentales: hacer ingeniería inversa (reingeniería) con esa información, el Instituto puede fabricar una réplica exacta o mejorada utilizando materiales nacionales, ideal para la sustitución de importaciones. Al predecir el comportamiento y fallas de la microestructura, los ingenieros pueden saber qué propiedades mecánicas tiene el metal (su resistencia, dureza o flexibilidad) y esto les permite entender por qué se rompió una pieza o cómo hacer para que dure más tiempo en el trabajo de campo y conectar la teoría con la práctica sirve para que los ingenieros mecánicos y eléctricos que trabajan con estos materiales dejen de verlos como algo abstracto. Les facilita comprender cómo los procesos de fabricación afectan directamente al metal y a las piezas que ellos mismos diseñan o reparan para sectores críticos como el eléctrico, petrolero e hidrológico. Podemos decir, en resumen, que esta técnica sirve para la transformación productiva nacional, explicó Manuel Torres.







