Investigadores venezolanos debaten sobre la vigencia del método marxista en el siglo XXI

Investigadores venezolanos debaten sobre la vigencia del metodo marxista en el siglo XXI 1

Prensa Instituto de Ingeniería/Andreína Torrealba (Caracas, 22 de mayo de 2026). – Más de 100 ingenieros, investigadores, técnicos y estudiantes participaron en los espacios del auditorio del Instituto de Ingeniería en el foro titulado: «la vigencia del método marxista en el siglo XXI: de la teoría del valor al tecnofeudalismo y la guerra por los bienes globales”.

El profesor Francisco Durán, presidente del Instituto de Ingeniería, abordó de manera contundente la vigencia del método marxista para descifrar las realidades contemporáneas. Desglosó cómo la teoría científica se convierte en el instrumento metodológico necesario para dar pasos certeros en la explicación de la actual coyuntura nacional y global.

¿Cómo explicar que, en la era de la mayor sofisticación tecnológica de la historia humana, la brecha de la desigualdad haya alcanzado niveles nunca antes vistos, concentrando la riqueza en apenas un 1 % de la población global? ¿Por qué antes, cuando se suponía que éramos «salvajes» y no existían estas herramientas, las sociedades no eran tan abismalmente desiguales como hoy? Estas fueron parte de las interrogantes que se abordaron en el debate, el profesor Durán expuso la total vigencia del método marxista en pleno siglo XXI para entender un planeta que está cambiando geopolíticamente y que atraviesa una profunda crisis sistémica.

La teoría es una ciencia para dar pasos y entender el método

Durante su intervención, Durán precisó que la teoría no debe aislarse de la práctica institucional ni de la realidad inmediata. «La teoría científica marxista consiste en explicar lo que ocurre en lo concreto mediante una serie de pasos, y esos pasos representan el método para avanzar de forma certera», puntualizó. Explicó que, ante las múltiples crisis globales que enfrenta el planeta —desde desajustes ecológicos hasta tensiones geopolíticas—, el método crítico heredado de Marx permite desnaturalizar los fenómenos económicos actuales e ir a la base sistémica de los problemas que enfrentamos.

La normalización de lo absurdo

Uno de los puntos más agudos del debate giró en torno a la «normalización de lo absurdo», arraigada en el modelo económico moderno. El ponente interpeló a la audiencia cuestionando cómo el ser humano ha naturalizado la apropiación de los bienes esenciales del planeta como el aire, el agua, la tierra o las semillas.

«En nuestro sistema actual, hay una gente que trabaja y una gente que la contrata… ¿eso nos parece legítimo? ¿nos parece normal? ¿nos parece natural?», reflexionó Durán para desnudar los mecanismos de la explotación moderna. Citando directamente los fundamentos del pensador alemán, el docente sentenció de forma tajante: «Desde el punto de vista de una formación económico-social superior, la propiedad privada del planeta en manos de individuos aislados parecerá absurda, como la propiedad privada de un hombre en manos de otro hombre».

El profesor recordó que ni una sociedad, ni una nación, ni la humanidad entera reunida son propietarias de la Tierra; solo somos sus usufructuarios, somos parte de la tierra y tenemos la obligación de cuidarla.

El impacto de “la nube”, la trinidad rota y el latifundio digital

Repasando la clásica trinidad económica de «capital (ganancia), trabajo (salario) y tierra (renta)». Durán contrastó el tránsito histórico desde el feudalismo —donde los señores feudales y la Iglesia detentaban el poder absoluto a través de la propiedad de la tierra y tributos como el diezmo — hasta las dinámicas actuales de la guerra por los bienes globales y el control digital.

El expositor alertó sobre el surgimiento de un «latifundio digital» que forma parte de la lógica del capital donde el dominio de «la nube» subvierte los esquemas de producción conocidos. La infraestructura digital moderna no opera estrictamente como el capital productivo tradicional y tampoco se sostiene únicamente bajo la lógica del trabajo asalariado clásico; se comporta, esencialmente, como una estructura de renta tecnológica.

Sobre la consolidación del fenómeno del tecnofeudalismo, el profesor señaló que «estamos ante nuevas expresiones del capital, cuyo fundamento es la dominación”.

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